Determinar si una jeringa está dañada requiere una evaluación integral mediante inspección visual, pruebas funcionales y comentarios de los usuarios para garantizar su seguridad y precisión.
Inspección visual
Jeringa: compruebe si hay grietas, deformaciones, graduaciones borrosas o manchas residuales. Los daños estructurales a los materiales de plástico o vidrio pueden provocar fácilmente fugas o una dosificación inexacta.
Bomba: compruebe si el pistón de goma está envejecido, agrietado, flojo o pegado. Un sello comprometido puede causar rebote o fugas durante la inyección.
Aguja: Confirme que no tenga dobleces, rebabas, púas ni corrosión. Incluso un daño menor puede aumentar el riesgo de infección y traumatismo tisular.
Pruebas funcionales
Suavidad de deslizamiento: Empuje el pistón hacia adentro y tire de él repetidamente hacia adelante y hacia atrás. No debe haber atascos ni holgura excesiva. La resistencia anormal indica desgaste interno o contaminación.
Prueba de sellado: selle la punta de la aguja, empuje el pistón y suéltelo. En circunstancias normales, el pistón debería permanecer en su posición sin rebotar. Si el líquido rebota rápidamente, indica un mal sellado.

Verificación de la precisión de la dosis: extraiga un volumen fijo de líquido (p. ej., 1 ml) y observe si las graduaciones son consistentes, prestando especial atención a las desviaciones de precisión en el rango de dosis pequeño.
Señales anormales durante el uso
Cambios repentinos en la resistencia (aumento o disminución repentina) durante la inyección
Fugas, goteos o pulverización desigual de medicamentos
Comentarios del paciente: aumento del dolor, enrojecimiento local, hinchazón o induración
Sonidos anormales del dispositivo (p. ej., alarmas de bombas de infusión)
Manifestaciones de daños para tipos especiales de equipos
Bombas de micro-infusión: falsas alarmas como "medicación agotándose", velocidad de propulsión inexacta o mal funcionamiento del motor pueden indicar un dispositivo de propulsión defectuoso, un optoacoplador de posicionamiento dañado o una calibración de jeringa incompleta.
Sistemas de inyección (p. ej., bombas de insulina): una atomización deficiente, un goteo o una falta total de pulverización pueden indicar un orificio de válvula bloqueado, una válvula de aguja atascada o conexiones eléctricas anormales.